viernes, 1 de julio de 2011

EN LOS ZAPATOS DEL OTRO


Todos marchamos juntos,
en idéntico viaje,
por el mismo camino...
con distinto equipaje...

Y el que va a tu costado
quizás pueda tener,
una visión opuesta
a tu modo de ver...

El contempla la vida
desde su propia historia...,
sus programas, sus miedos,
su apego y su memoria...

Por eso, si creyeras
que equivoca su andar...
¡ponete en sus zapatos
para no prejuzgar...!

(Si acaso fuese el tuyo
su viaje espiritual...
¡seguramente entonces
tu marcharías igual...!)

Antes que censurarlo
sería mucho mejor,
honrarlo en su sendero...
y envolverlo en amor...

Y enseñarle en silencio,
-desde tu vibración-,
que solamente sirve
vivir con compasión...

Dale vos el ejemplo
con tu andar y tu trato...,
y el también...cuando yerres...
¡se pondrá en tus zapatos...!


Cada persona que contactás a diario en tu camino, camarada de ruta..., piensa como piensa, siente como siente...y actúa como actúa..., debido a lo que lleva en su ¨mochila¨ -todos lo hacemos- : condicionamientos familiares, culturales, de vidas pasadas...y fundamentalmente de su primera infancia.

Y cada vez que la juzgás..., estás reaccionando a esa programación que ella carga...

Si acaso hubiese forma de transferirte por un instante su pasado (sus miedos, sus anhelos, su dolor y su historia), su ¨peso específico¨, su nivel vibratorio...¡entonces te comportarías igual que ella...!

¡Por eso es tan importante “ponerse en sus zapatos”! : ello te permite palpar en carne propia, el ¨tejido vivo¨ que le hace ser como es..., comprender porqué actúa como actúa...y entender que no se da cuenta de sus propias programaciones y automatismos...

Y este proceso, es mucho más que un proceso mental: es un proceso energético que se puede aprender a desarrollar.

(La entidad no física llamada “Seth” -canalizada por la escritora Jane Roberts en su libro “El material Seth”-, se refiere a esa capacidad como “conocimiento de la esencia bien informada” : un ¨entender¨ al otro...al ¨transformarse¨ por unos instantes en el otro...; llegar a ¨ estar¨ dentro del otro –sin que ello implique control de ningún tipo.)

Es un “sumergirse” en la energía del otro –sin manipulación de ninguna clase-, sólo para ¨sentir¨ sus vibraciones..., y a través de ellas, percibir sus emociones..., sus sentimientos..., sus motivaciones..., su particular burbuja de realidad...

El hecho de ¨sintonizar¨ la perspectiva del otro...y el ¨compartir¨ vivencialmente en cierto modo, su pesar y su angustia..., es en sí mismo un acto sanador...y por ende, un regalo de amor que le hacemos.

Esa conexión vibratoria entre dos corazones, resulta entonces curativa para el que la recibe..., pero también para el que la propicia.

Porque la enorme comprensión resultante de ese proceso..., es inmensamente liberadora : te libera de considerarlo “equivocado”... ¡ y te libera de querer tener razón...!

Y empezás a verlo más allá de las formas..., de las restricciones..., de los papeles que desempeña... ; comienza a surgir ante tus ojos en su dimensión incondicionada, verdadera, real : ¡ un ser de luz..., jugando a ser humano...!

Lo reconocés entonces, como otro aspecto del “Gran Si Mismo” del que todos somos una faceta..., y podés fusionarte con él en un espacio unificado de dulzura y aceptación incondicional..

tomado:http://energiasfemeninas.ning.com/profiles/blog/show?id=3761689%3ABlogPost%3A529706&xgs=1&xg_source=msg_share_post

viernes, 10 de junio de 2011

SAN MIGUEL ARCANGEL"¿Quién como Dios?"



Se lo representa con el traje de Guerrero o de Soldado Centurión como Príncipe de Milicia Celestial que es.

El Arcángel Miguel (en hebreo: מיכאל Mija-El, "¿Quién como Dios?"; en árabe: ميخائيل Mījā'īl; en griego: Μιχαήλ Mijaíl; en latín: Michael) es el Jefe de los Ejércitos de Dios en las religiones judía, islámica y cristiana (Iglesias Católica, Ortodoxa, Copta y Anglicana).

Para los hebreos es el protector de Israel y patrono de la sinagoga. La Iglesia Católica lo considera como patrono y protector de la Iglesia Universal. La Iglesia Copta lo considera el primero de los siete arcángeles, junto con Gabriel, Rafael y Uriel. Supuestamente tocará la trompeta el día del arrebatamiento (1° Tesalonicenses 4, 16), y es el encargado de frustrar a Lucifer o Satanás, enemigo principal de Miguel por ser el arcángel de los ángeles caídos o del mal (Apocalipsis 12:7). Por eso, en el arte se le representa como un ángel con armadura de general romano, amenazando con una lanza o espada a un demonio o dragón. También suele ser representado pesando las almas en la balanza, pues según la tradición, él tomaría parte en el Juicio final.

¿Quién es San Miguel Arcángel?
San Miguel es uno de los siete arcángeles y está entre los tres cuyos nombres aparecen en la Biblia. Los otros dos son Gabriel y Rafael. La Santa Iglesia da a San Miguel el más alto lugar entre los arcángeles y le llama "Príncipe de los espíritus celestiales", "jefe o cabeza de la milicia celestial". Ya desde el Antiguo Testamento aparece como el gran defensor del pueblo de Dios contra el demonio y su poderosa defensa continúa en el Nuevo Testamento.

Muy apropiadamente, es representado en el arte como el ángel guerrero, el conquistador de Lucifer, poniendo su talón sobre la cabeza del enemigo infernal, amenazándole con su espada, traspasándolo con su lanza, o presto para encadenarlo para siempre en el abismo del infierno.

La cristiandad desde la Iglesia primitiva venera a San Miguel como el ángel que derrotó a Satanás y sus seguidores y los echó del cielo con su espada de fuego.

Es tradicionalmente reconocido como el guardián de los ejércitos cristianos contra los enemigos de la Iglesia y como protector de los cristianos contra los poderes diabólicos, especialmente a la hora de la muerte.

San Miguel en las Sagradas Escrituras

En el Antiguo Testamento
San Miguel aparece como el guardián de la nación hebrea.

En el libro de Daniel, Dios envía a San Miguel para asegurarle a Daniel su protección.

"Y ahora volveré a luchar con el príncipe de Persia...Nadie me presta ayuda para esto, excepto Miguel, vuestro príncipe, mi apoyo para darme ayuda y sostenerme." -Daniel 10:13.

"En aquel tiempo surgirá Miguel, el gran príncipe que defiende a los hijos de tu pueblo" -Daniel 12:1

El pueblo del profeta eran los judíos. Por lo tanto, es aceptado que el ángel que el Señor había asignado a los Israelitas en los días de Moisés, para guiarles a través del desierto y llevarlos por las naciones idólatras que destruiría por medio de ellos, es el mismo San Miguel.



En el libro del Exodo el Señor dijo a los Israelitas:

He aquí que yo voy a enviar un ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te conduzca al lugar que te tengo preparado. Pórtate bien en su presencia y escucha su voz: no le seas rebelde, que no perdonara vuestras transgresiones, pues en el esta mi Nombre. si escuchas atentamente su voz y haces todo lo que yo diga, tus enemigos serán mis enemigos y tus adversarios mis adversarios. Mi ángel caminara delante de ti y te introducirá en el país de los amorreos, de los hititas, de los perizitas, de los cananeos, de los jivitas y de los jebuseos; y yo los exterminaré. No te postrarás ante sus dioses, ni les darás culto, ni imitaras su conducta; al contrario, los destruirás por completo y romperás sus estelas. Vosotros daréis culto a Yahveh, vuestro Dios". -Ex 23:20.

Después de la muerte de Moisés, según la tradición judía (referida en Judas 9) San Miguel altercaba con el diablo disputándose el cuerpo de Moisés. En obediencia al mandato de Dios, San. Miguel escondió la tumba de Moisés, ya que la gente y también Satanás querían exponerla para llevar a los Israelitas al pecado de idolatría.

San Miguel recibió de Dios el encargo de llevar a término sus designios de misericordia y justicia para su pueblo escogido. Vemos como Judas Macabeos antes de iniciar cualquier batalla en defensa de la ley y del Templo clamaba la ayuda de San Miguel y le confiaban su defensa:

En cuanto los hombres de Macabeos supieron que Lisias estaba sitiando las fortalezas, comenzaron a implorar al Señor con gemidos y lagrimas, junto con la multitud, que enviase un ángel bueno para salvar a Israel.... Cuando estaban cerca de Jerusalén apareció poniéndose al frente de ellos un jinete vestido de blanco, blandiendo armas de oro. Todos a una bendijeron entonces a Dios misericordioso y sintieron enardecerse sus ánimos -2 Mac 11:6

Tu, soberano, enviaste tu ángel a Exequías, rey de Juda, que dio muerte a cerca de ciento ochenta y cinco mil hombres del ejercito de Senaquerib. Ahora también, Señor de los cielos, envía un ángel bueno delante de nosotros para infundir el temor y el espanto. ¡Que el poder de tu brazo hiera a los que han venido blasfemando a atacar a tu pueblo santo! -2 Mac 15:22.

En la actualidad, los judíos invocan al Arcángel Miguel como el principal defensor de la sinagoga y como protector contra sus enemigos. En la fiesta de la expiación concluyen sus oraciones diciendo: "Miguel, príncipe de misericordia, ora por Israel".

En la Nueva Alianza
La posición de San Miguel es también muy importante en el N.T. donde continúa su poderosa defensa. Con sus ángeles, el libra la batalla victoriosa contra Satanás y los ángeles rebeldes, los cuales son arrojados del infierno. Es por eso venerado como guardián de la Iglesia.

"Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus Angeles combatieron con el Dragón. También el dragón y sus ángeles combatieron pero no prevalecieron y no hubo ya en cielo lugar para ellos. Y fue arrojado el gran Dragón, la serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero" -Apocalipsis 12,7-9

La carta de Judas se refiere a San Miguel en batalla contra Satanás.

El honor y la veneración a San Miguel, como testifican los padres de la Iglesia, ha sido parte esencial de la vida de la Iglesia desde sus inicios. Se le han atribuido un sin numero de beneficios espirituales y temporales. El emperador Constantino, atribuyó a este arcángel, las victorias sobre sus enemigos y por ello le construyo cerca de Constantinopla una magnifica iglesia en su honor. Esta se convirtió en lugar de peregrinación y muchos enfermos recibieron sanación gracias a la intercesión de San Miguel.


miércoles, 1 de junio de 2011

DIOS CREO LA MADRE - PAULO COEHLO















DIOS CREO LA MADRE - PAULO COEHLO

Dios llamó a su ángel más querido, y le presentó el modelo de madre.
Al ángel no le gustó lo que vio.
-Usted ha trabajado muchas horas extras, ya ni sabe lo que hace -dijo el ángel- ¡Mire esto! Un beso especial que cura cualquier enfermedad, seis pares de manos para cocinar, lavar, planchar, acariciar, sostener, limpiar... ¡Esto no va a dar resultado!
-El problema no son las manos. Son los tres pares de ojos que tuve que colocarle, uno que permita ver a su hijo a través de las puertas cerradas, y protegerlo de las ventanas abiertas. Otro para mostrar severidad en el momento de dar una educación sólida. El tercero, para estar constantemente demostrando amor, ternura, a pesar de todo el trabajo que tendrá -respondió Dios.
El ángel examinó el modelo de madre con más cuidado.
-Y esto de aquí, ¿qué es?
-Un dispositivo de autocura. Ella no tendrá tiempo de enfermarse, va a tener que cuidar al marido, a los hijos, la casa.
-Creo que es mejor que Ud. descanse un poco -dijo el ángel -. Y luego vuelva al modelo normal, con dos brazos, un par de ojos, etc.
Dios le dio la razón al ángel. Después de descansar, transformó a la madre en una mujer normal. Pero le advirtió al ángel:
-Tuve que ponerle una voluntad tan grande, que se sentirá con seis brazos, tres pares de ojos, sistema de autocura. O no será capaz de abarcar sus tareas.
El ángel la examinó de cerca. Esta vez, en su opinión, Dios lo había logrado. Pero de pronto notó una falla:
-Se está rebasando, creo que usted de nuevo le puso muchas cosas a este modelo.
-No se está rebasando, eso se llama lágrima.
-¿Y para qué sirve?
-Para la alegría, la tristeza, desilusión, dolor, orgullo, entusiasmo.
-Usted es un genio -le dijo el ángel-. Era justamente lo que le faltaba para estar completo.
Dios, con un aire sombrío, respondió:
-No se la puse yo. Cuando junté las partes, la lágrima apareció.
Aun así el ángel felicitó al Todopoderoso y las madres fueron creadas.

PAULO COELHO


miércoles, 11 de mayo de 2011

LAS MUSAS DE CRISTAL: Luis Fernando Veríssimo

LAS MUSAS DE CRISTAL: Luis Fernando Veríssimo

Luis Fernando Veríssimo

Para quien no lo conoce. Verissimo es un conocido escritor brasileño que escribe muy sabiamente (y a la vez comico) sobre las mujeres.


Luis Fernando Veríssimo, escritor brasileño (Porto Alegre, Rio Grande do Sul, 26 de Septiembre de 1936)





El irrespeto por la naturaleza ha afectado la supervivencia de varios seres, y entre los más amenazados está la hembra de la especie humana.

Tengo apenas un ejemplar en casa, que mantengo con mucho celo y dedicación, pero en verdad creo que es ella la que me mantiene.

Por lo tanto, por una cuestión de auto-supervivencia, lanzo la campaña “Salvemos a las mujeres”.

Tomen de acá mis pocos conocimientos sobre la fisiología de la feminidad, con el fin de que preservemos los raros y preciosos ejemplares que todavía quedan:

1. Hábitat:

La mujer no puede vivir en cautiverio. Si está enjaulada, huirá o morirá por dentro. No hay cadenas que las aten y las que se someten a la jaula pierden su DNA. Usted jamás tendrá la posesión sobre una mujer; lo que la va a atar a usted es una línea frágil que necesita ser reforzada diariamente.

2. Alimentación correcta:

Nadie vive de la brisa. Mujer vive de cariño. Déle en abundancia. Es cosa de hombre, y si ella no lo recibe de usted, lo buscará en otro. Besos matinales y un “yo te amo” al desayuno las mantienen bellas y perfumadas durante todo el día. Un abrazo diario es como el agua para los helechos. No la deje deshidratarse. Por lo menos una vez al mes es necesario, si no obligatorio, servirle un plato especial.

3. F l o r e s:

También hacen parte del menú. Mujer que no recibe flores se marchita rápidamente y adquiere rasgos masculinos como la brusquedad y el trato áspero.

4. Respete la naturaleza:

¿No soporta la TPM (tensión pre-menstrual)? Cásese con un hombre. Las mujeres menstrúan, lloran por cualquier cosa, les gusta hablar de cómo les fue en el día, de discutir sobre la relación. Si quiere vivir con una mujer, prepárese para eso.

5. No restrinja su vanidad:

Es propio de la mujer hidratar las mechas, pintarse las uñas, echarse labial, estar todo un día en el salón de belleza, coleccionar aretes, comprarse muchos zapatos, pasar horas escogiendo ropas en un centro comercial. Comprenda todo esto y apóyela.

6. El cerebro femenino no es un mito

Por inseguridad, la mayoría de los hombres prefiere no creer en la existencia del cerebro femenino. Por ello, buscan aquellas que fingen no tenerlo (y algunas realmente lo jubilaron). Entonces, aguante: mujer sin cerebro no es mujer, sino un simple objeto decorativo. Si usted está cansado de coleccionar estatuillas, intente relacionarse con una mujer.

Algunas le mostrarán que tienen más materia gris que usted. No les huya, aprenda con ellas y crezca. Y no se preocupe; al contrario de lo que ocurre con los hombres, la inteligencia no funciona como repelente para las mujeres.

7. No haga sombra sobre ella...

Si usted quiere ser un gran hombre tenga una mujer a su lado, nunca atrás. De esa forma, cuando ella brille, usted se bronceará. Sin embargo, si ella está atrás, usted llevará una patada en el trasero.

8. Acepte:

Mujeres también tienen luz propia y no dependen de nosotros para brillar. El hombre sabio alimenta los potenciales de su compañera y los utiliza para motivar los propios. Él sabe que, preservando y cultivando la mujer, él estará salvándose a sí mismo.

Mi amigo, si usted piensa que la mujer es demasiado costosa, vuélvase GAY.

¡Sólo tiene mujer quien puede!


Luis Fernando Veríssimo

martes, 10 de mayo de 2011

Conocer a Cristo

Diálogo entre un recién convertido a Cristo y un amigo no creyente:

— «¿De modo que te has convertido a Cristo?». «Sí».

— «Entonces sabrás mucho sobre él. Dime: ¿en qué país nació?».

— «No lo sé».

— «¿A qué edad murió?». «Tampoco lo sé».

— «¿Sabrás al menos cuántos sermones pronunció?».

— «Pues no ... No lo sé».

— «La verdad es que sabes muy poco, para ser un hombre que afirma haberse convertido a Cristo...». .

— «Tienes toda la razón. Y yo mismo estoy avergonzado de lo poco que sé acerca de El. Pero sí que sé algo: Hace tres años, yo era un borracho.. Estaba cargado de deudas. Mi familia se deshacía en pedazos. Mi mujer y mis hijos temían como un nublado mi vuelta a casa cada noche. Pero ahora he dejado la bebida; no tenemos deudas; nuestro hogar es un hogar feliz; mis hijos esperan ansiosamente mi vuelta a casa cada' noche. Todo esto es lo que ha hecho Cristo por mí. ¡Y esto es lo que sé de Cristo!».

Conocer realmente. Es decir, ser transformado por lo que uno conoce.

Anthony de Mello